LUCIANO ROSSI: EL JOVEN SANTAFESINO QUE PLANTEA VOTOS DE POBREZA COMO CONDICIÓN PARA SER POLITICO

En tiempos donde la política parece estar signada por la corrupción o la violencia y en donde mucha gente es reacia y escéptica a la hora de hablar de la política o de los políticos, Luciano quiere traer al debate público qué forma de vida deberían llevar los encargados de representarnos en la ciudad de Santa Fe desde el ejemplo de su propia vida.

Luciano, ¿Cómo crees que debería ser la política?

En realidad, creo que la política es lo que es: una herramienta para administrar de forma correcta los recursos materiales de una comunidad determinada. La política en sí misma no es ni mala ni buena. Es simplemente una herramienta. ¿Podríamos decir que la pólvora es mala? Los chinos la inventaron para abrir caminos y es lo mismo que se usa para arrebatar miles de vidas todos los días. Lo mismo sucede con la política. En todo caso, deberíamos preguntarnos qué clase de dirigentes son los que pretendemos que nos representen y a quién le estamos dando semejante poder para administrar los recursos que son producto del trabajo de todos los días de los santafesinos.

Entonces, ¿Cómo crees que deberían ser los dirigentes políticos?

Yo creo que alguien que se dedique a la política, o que pretenda administrar los recursos de una comunidad debe ser un RENUNCIANTE. Mahatma Gandhi, la persona que me inspira todos los días y un gran referente de mi teoría política decía que, si él quería representar a su pueblo, no podía vivir mejor que como viviera el peor de sus habitantes, ya que sería una contradicción moral. Esa idea de la política, pero sobre todo de cómo deben ser nuestros dirigentes es la que creo la más adecuada. Sobre todo para los tiempos en los que vivimos, tiempos en donde un capitalismo ultra desarrollado y robustecido ha instalado en la sociedad en general que es más el que más tiene. Si hay una persona que pretenda ser referente de nuestra comunidad y no está dispuesto a hacer enormes sacrificios visibles y concretos para ganarse el derecho de representarnos, entonces no debería ni siquiera animarse a incurrir en la política. Y esos sacrificios no son sólo de tiempo o de dejar otras actividades sociales o familiares para dedicarse al servicio comunitario. Me refiero a vivir como vive la mayor parte de los santafesinos: somos una ciudad con más del 35% de pobreza y donde después de esta pandemia esperamos que estos porcentajes crezcan. Esto quiere decir que más de 200 mil personas viven en la pobreza y más de 40 mil en la indigencia. Es inaceptable que quienes dicen representarnos vivan en casas que son parecidas a mansiones en barrios privados o se muevan en autos de alta gama. Están representando al 1% de la población que vive de esa forma.

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𝐇𝐞 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐝𝐢𝐝𝐨 𝐭𝐨𝐦𝐚𝐫 𝐯𝐨𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐩𝐨𝐛𝐫𝐞𝐳𝐚 𝐝𝐞𝐬𝐝𝐞 𝐡𝐨𝐲 𝐲 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝐫𝐞𝐬𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐦𝐢 𝐯𝐢𝐝𝐚. . Desde que tengo memoria, nunca pude dormir tranquilo pensando que hay gente que no sabe si mañana va a poder comer. Esto me llevó a adoptar un compromiso, que recién hoy, empiezo a comprender. Un compromiso que incluye sacrificio. Pero un sacrificio que lejos de padecerlo, me llena de felicidad y dicha. Un sacrificio conciente y voluntario. . He decidido tomar votos de pobreza desde hoy y para el resto de mi vida. . No puedo vivir mejor de lo que viven mis hermanos y hermanas que se encuentran en terribles condiciones. . Este voto es una renuncia a todo enriquecimiento material. Utilizaré los recursos que me dan los ingresos que provienen de mi trabajo de esta forma: 20% para mi hijo; 10% para comer y arroparme; y el resto será destinado a la Fundación que tuve la suerte de crear, y para la gente que lo necesite. . En este momento el mundo entero se disputa entre la vida o la economía, la acumulación o la solidaridad, la materia o el espíritu, y yo ya elegí a qué y a quién dedicarle mi vida. . Esto no significa que sea el único camino, o que aquellos que no lo hagan no sean solidarios ni espirituales. Simplemente es un camino que elijo, sin compararme con nadie ni esperar que otras personas hagan lo mismo. . Creo que los que asumimos la gran responsabilidad de amar incondicionalmente y aspirar al bien de nuestra comunidad, debemos hacer sacrificios extras que no todos tienen porqué hacerlos. . Agradezco mucho cada cosa vivida y a todos los que me brindan su cariño y afecto a través de mensajes, llamados, palabras. Es ese amor, el que también me hace crecer interiormente. . #SantaFe #santafeciudad #santoto #santotome #argentina #solidaridad #amor

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¿Te ves como político en un futuro?

Te voy a responder esta pregunta con una frase de Gandhi: “He conocido a muchos hombres religiosos que eran políticos disfrazados. Yo mismo, que tengo la apariencia de político, soy de corazón un hombre religioso”. Me encanta esta frase porque resume todo en lo que creo. No necesito ser candidato, tener un puesto en algún gobierno o autodefinirme como político para hacer política. Hago política todo el tiempo. Cuando me indignaba el hambre y el olvido de los gobiernos en los barrios más postergados, dejé todo el estilo de vida que llevaba hasta ese momento y me instalé en un barrio popular donde fundé “Niños del Sol” y hoy le damos de comer a más de 400 personas por fin de semana. Cada decisión que tomamos en nuestra vida, por más grande o chica que sea, es un hecho político. Ahora respondiendo a tu pregunta, quisiera más que los políticos actuales, sin importar el partido al que pertenezcan, tomen un compromiso al 100% con su comunidad y asuman votos de pobreza. Esto sería un acto absolutamente revolucionario y un mensaje para la posteridad. Aunque creo que si no lo hacen, vendrán otros que sí estén dispuestos a hacerlo y el pueblo tendría que elegir qué clase de dirigente quiere que lo represente.

En la frase que citaste aparece el concepto de “hombre religioso” ¿Te sentís así?

Para llegar a esa respuesta primero tengo que hacer la diferenciación entre Religión e Instituciones Religiosas. Las instituciones religiosas son todas las que conocemos, algunas con más tradición que otras, pero en definitiva todas tienen un lugar físico, una doctrina, algo en lo que creen, etc. Sin embargo, el concepto de Religión es distinto a las Instituciones. Éste viene del latín Re-Ligare: re (volver) ligare (ligar). Es decir, volver a ligar, volver a unir. ¿Volver a unir qué? Volver a unirnos a nosotros con esa idea vaga de algo superior que tenemos y a la que en el plano mental decidimos llamar “Dios”. Volver a la Fuente, a eso que en realidad somos. Por lo tanto, la Religión como la entiendo, es una experiencia exclusivamente individual. Se trata de un encuentro entre lo más profundo de nuestro propio Ser y eso que le llaman Dios, Yahvé, Energía Divina, el Gran Arquitecto del Universo, Adonaí, Jehová, Zeus, y todas las formas con las que se hizo referencia a ese ente universal, innombrable e indescriptible. Claramente, es mucho más difícil llegar a esa experiencia en medio de un embotellamiento en una avenida con bocinas, gritos y ruidos de todo tipo que en un ambiente preparado para la ocasión como puede ser un templo, un monasterio o una Iglesia con sus símbolos, estructura, música, y hasta los olores que nos transportan y nos invitan todo el tiempo a conectarnos con esa fuente universal. Por eso son tan importantes las instituciones religiosas, aunque esa experiencia no es exclusiva de las religiones. Dios es Amor, y en todo lo que hagamos con Amor está Dios. Por eso podemos tener experiencias sobrenaturales en los lugares y en los momentos menos pensados, siempre que estemos vibrando en Amor. Entonces, respondiendo a tu pregunta: sí, me siento un hombre religioso porque todo el tiempo en todo lo que hago busco esa conexión con lo Supremo. Y encuentro en la política una herramienta fundamental para llevar paz a los hogares. Aunque siento que últimamente, en nombre de Dios se hacen actos desde la política que nada tienen que ver con algún tipo de espiritualidad, y eso acerca fanáticos y genera el odio y el rechazo de los que no sienten aún un anhelo espiritual. Y matar el anhelo espiritual de una persona por un error nuestro, es de los actos más graves que puede cometer una persona.

Por último, ¿crees que todos los ciudadanos deberían hacer este tipo de renuncia?

Para nada. Mi propuesta no es para todos, ni todas. Es sólo para aquellos que quieran incurrir en el mundo de la política, que pretendan representar a otros. De hecho, los nombres “Honorable Cámara de Diputados”, “Honorable Cámara de Senadores”, “Honorable Concejo”, etc. viene del latín “ad-honorem” ya que a la Patria no se le cobra. Uno tendría que estar ahí trabajando por el “honor” que significa representar a la Patria y el soberano, es decir, el pueblo. Trabajar sólo por la honra, el prestigio o la satisfacción personal que la tarea brinda. Sé que suena algo altruista y lejano. Pero estamos en otros tiempos. Y hoy, el acceso a la información es clave a la hora de la práctica democrática. Quizás antes era difícil instalar estos temas porque para poder llegar a un medio masivo necesitabas de dinero, de mucho dinero. Y alguien que pretende vivir como un renunciante en las mismas condiciones que la mayoría de su pueblo, claramente no lo podía pagar los costos que eso significaba. Pero hoy los tiempos son distintos, y si bien lo económico sigue teniendo un peso importante, estoy seguro y tengo mucha fé de que la Verdad, más temprano que tarde, termina ganando todas las batallas. Como todo camino, es duro, largo y lleno de pruebas. Pero sin dudas de que el hecho de que lleguen personas con un alto nivel de conciencia a los estratos dirigenciales de nuestra comunidad, y que sepan guiar con sabiduría a nuestro pueblo, sería algo por lo que daría mi vida.

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