Ser docente en tiempos de Pandemia

En el día del maestro, docentes de la Provincia de Santa Fe hablaron sobre la situación especial que atraviesa la educación, las dificultades que se presentaron en pandemia y opinaron sobre el accionar del sistema educativo.

Cada 11 de septiembre, se celebra el Día del Maestro en Argentina en homenaje a Domingo Faustino Sarmiento por el aniversario de su fallecimiento. Este fue establecido en Panamá, durante la Conferencia Interamericana de Educación en el año 1943. La resolución acordaba que: “Es una actividad fundamental de la escuela la educación de los sentimientos, por cuyo motivo no debe olvidarse que entre ellos figura en primer plano la gratitud y la devoción debidas al maestro de la escuela primaria, que su abnegación y sacrificio guía los primeros pasos de nuestras generaciones y orienta el porvenir espiritual y cultural de nuestros pueblos; que ninguna fecha ha de ser más oportuna para celebrar el día del maestro que el 11 de septiembre, día que pasó a la inmortalidad, en el año 1888, el prócer argentino Domingo Faustino Sarmiento.”

Con motivo del día del maestro y en busca de darle voz al cuerpo docente de la Provincia de Santa Fe, desde Río Noticias nos contactamos con docentes de distintas instituciones para comprender la situación por la que están pasando en los tiempos de pandemia. En primera instancia nos comunicamos con María Belén Serra, docente en las escuelas República de Bolivia y Nuestra Señora De Fátima con más de 20 años ejerciendo. También con Norma Santillán, docente en Santa Mónica hace 22 años y en una escuela primaria para adultos hace 2 años. Por último mantuvimos contacto con Marisol Silvestre, docente durante 14 años que asumió el cargo directivo en el año 2006 en la Escuela especial para discapacitados auditivos N° 2102 de Tostado.

  • ¿Qué te llevó a elegir la docencia?

En primera instancia y desde su vivencia Belén comentó: “Siempre me gustó el trabajo con niños, en verdad quería estudiar profesorado de educación física, pero económicamente no podía, tenía que trabajar y el profesorado consumía muchas horas. Me tomé un año sabático, trabajé y realicé el curso de guardavidas y el de supervivencia. Ahí dicté curso de supervivencia para niños con otros colegas… luego comencé con la carrera de turismo, la cual dejé por el mismo motivo, la economía, pero seguía trabajando con niños. Mi mamá me dijo porque no haces el profesorado de primaria… Siempre estás con niños… Me anoté y acá estoy. A medida que pasaron los años amo más mi profesión. Es más… internamente es mi vocación.

Por otra parte Norma agregó: “Hace 22 años era una opción de trabajo, era algo que a mí me gustaba y entonces comencé a estudiar. A medida que fui estudiando realmente me fui enamorando de lo que es ser docente. Después lo comprobé trabajando en el aula, ser docente es una vocación. No me arrepiento de haberla elegido.”

“Estando en la Dirección, muchas veces extraño el aula, el vínculo con los alumnos”

A la distancia Marisol explicó cómo fue el proceso para encontrar su vocación: “Durante la secundaria nunca imaginé que iba a ser docente. Cursé Perito Mercantil y comencé el primer año estudiando ciencias económicas. No pude adaptarme, extrañaba muchísimo y volví a mi casa. Mi vecina y amiga de la vida, tenía un sobrino sordo y ella iba a estudiar al año siguiente el Profesorado de sordos. Charlando con ella, me fui entusiasmando. Me gustó la carrera desde el primer momento. Tuve la suerte de empezar a trabajar apenas me recibí, en la única escuela de mi ciudad y enamorarme cada vez más de mi profesión. Amo lo que hago y lo volvería a elegir. Tenemos el privilegio de tener muchos años a nuestros alumnos en la Institución, ver sus logros, realmente emociona, como emociona ver nuestros ex alumnos cuando nos visitan.” Cerró con algo de nostalgia: “Estando en la Dirección, muchas veces extraño el aula, el vínculo con los alumnos.”

  • ¿Cómo afectó la cuarentena a tu rol docente? ¿Fue perjudicial o beneficioso en algún aspecto?

Belén declaró: “La cuarentena la tomé como una supervivencia, ya que debes buscar la vuelta a sobrevivir a la tecnología. Por un lado sí fue perjudicial, soy docente de aula, me gusta compartir con mis alumnos, extraño el contacto con ellos. Sociabilizar. Cambiarme y salir a mi trabajo. Trabajo con las emociones de mis alumnos, se perdió la observación del proceso porque en mi caso tengo varios alumnos incluidos y es muy difícil trabajar a la distancia. Aunque beneficioso también, porque estamos aprendiendo otras formar de relacionarnos de las cuales nunca me imaginé. Pero no las elijo.”

“Tuvimos que acomodarnos y encontrar herramientas para que ellos puedan tener clases”

Norma por su parte agregó: “De alguna manera a todos nos afectó, a los docentes muchísimo. No es lo mismo trabajar en el aula, donde les das a los chicos todo lo que necesitan en el momento a estar desde casa dando clases virtuales donde tenés la problemática de que a veces los estudiantes no se conectan, o no disponen de medios para hacerlo.  Tuvimos que acomodarnos y encontrar herramientas para que ellos puedan tener clases.” Además explicó como sorteó las dificultades que se le presentaron: “Yo les mando videos descargables y a los padres videos explicativos, disminuir la cantidad de tareas para evitar acumulación de trabajos. Buscamos un nuevo horario y demás maneras para mantener el vínculo pedagógico con los chicos aunque sea más difícil. Con adultos pasa exactamente lo mismo, es difícil para ellos tener clases a distancia, necesitan de la presencia del docente para avanzar.”

Marisol cerró: “Como en muchas instituciones, al principio fue una semana de desorganización, incertidumbre, de cambios. Nos conectamos con nuestros alumnos y sus familias, y con las docentes integradoras de las escuelas comunes donde asisten nuestros alumnos para poder aunar criterios. Nos llevó a replantear continuamente las propuestas y a evaluar todo lo que queríamos dar. Modificar planificaciones, buscar nuevas estrategias y herramientas necesarias para ofrecer una educación a distancia, atendiendo a las realidades individuales de cada alumno y sus familias. Lo que destaco como positivo es el aprender del otro, de mis compañeros docentes. El hecho de que  pudimos adaptarnos, flexibilizar, cambiar y emocionarnos en los primeros encuentros virtuales. Ver cómo a través de la comunicación pudimos acompañar, apoyar y asistir, desde nuestro lugar a quienes lo necesitaban. Destaco el compromiso y la disponibilidad de los docentes. También el poder sostener los vínculos con las familias y particularmente con los alumnos, brindando el apoyo continuo, a través de videollamada. Como positivo también destaco que  el uso de la tecnología nos permitió  el estar más  conectados entre los docentes. Nos llevó a  animarnos, a adaptarnos a lo nuevo, detenernos a observar para ver las realidades de nuestros alumnos y las diferentes situaciones por las que están pasando. En cuanto a obstáculo creo que extrañar el encuentro diario, las miradas, las alegrías, la presencia de los alumnos en las aulas, aprendiendo juntos, interactuando, compartiendo además de la conexión a internet y la falta de dispositivos tecnológicos.”

  • ¿Qué opinas acerca de la implementación tecnológica para clases a distancia? ¿Qué ventajas y dificultades presentó?

Norma explicó: “Cuando hablamos de implementación tecnológica de clases a distancia en las realidades en las que yo doy clases, es difícil. Allá no hay internet y no tienen una computadora cada uno, tienen solo un teléfono y muchas veces tienen que compartirlo con sus hermanos que también tienen clases. Que todos tengan un dispositivo para acceder a las clases sería ideal, pero no es la realidad. En situaciones como la nuestra creo que se debe dar clases de forma presencial porque es la única forma en la que nosotros podemos enseñarle a los chicos para que puedan seguir aprendiendo y este sea significativo. El tipo de enseñanza que se puede dar virtualmente es muy bueno para ciertas escuelas, no para la realidad de nuestros alumnos. Sentimos que en el tiempo que llevamos en aislamiento hemos perdido mucho el contacto diario con los chicos, las formas de hacer que aprendan.”

Belén puntualizó: “Ventaja es que contaba con una notebook y la capacidad de trabajar, indagar y aprender. La desventaja… No todos mis alumnos pueden conectarse. Odio cuando hablan de igualdad y la brecha en la educación, esto la abrió aún más. Unos de mis grupos de alumnos apenas tienen datos en el teléfono, imposible poder comunicarse con un video llamado. En una de las escuelas entrego todo el material impreso. La tecnología es agotadora, no tenés horarios por más que los pongas.”

 

Por último Marisol agregaba, teniendo en cuenta que trabaja en una escuela especial, que: “En nuestro caso particular vimos dificultades. No todos los alumnos tienen acceso a internet o a un dispositivo. La mayoría cuenta con un celular de la familia, por lo que los horarios para conectarse, dependen de la presencia del adulto en el hogar. Y como ventajas creo que facilita la explicación de las distintas actividades a realizar, ya sea a través de videollamadas, o videos en lengua de señas.”

  • ¿Cómo ves al sistema educativo en esta situación y que se podría implementar para mejorar a futuro?

Belén fue contundente y concisa: “Lo veo lejos, los argentinos no estamos preparados para la educación virtual, el sistema, la infraestructura no está adecuada para esta eventualidad.”

Norma fue más allá y analizó el accionar del sistema educativo: “Nadie se esperaba una pandemia como esta. Creo que el sistema educativo está haciendo lo que realmente puede para poder llevar adelante la educación en estos tiempos. Se implementaron cuadernillos, que se intente mantener el vínculo pedagógico, pero no es nada fácil. Creo ahora que en nuestra provincia al tener nuestros cuadernillos, vamos a estar más acordes a nuestros alumnos. Gustaron mucho más los cuadernillos de la provincia, porque los de nación quizá no eran muy acordes a la realidad de nuestros alumnos. El ministerio de educación se puso las pilas y está dando respuestas, pero pensemos que estas son para trabajar en acompañar de una manera distinta.” Además agregó: “Pensar a futuro es volver al aula ya sabiendo lo bueno que es tener gabinetes tecnológicos en las escuelas carenciadas donde no haya que estar pensando que no tenemos una red donde los chicos puedan acceder a la información al faltarles internet. Saber que esto es fundamental para que ellos puedan adquirir conocimiento desde otro lugar, porque con la pandemia se notó mucho más la desigualdad que hay entre las escuelas que poseen este tipo de tecnología y las, por ejemplo en el noroeste de Santa Fe, que no lo tienen. Las escuelas se tienen que empezar a mirar desde otro lugar y empezar a brindar estos gabinetes para que los alumnos puedan tener nuevas formas de aprender.”

“Hay que lograr tener un sistema educativo más inclusivo”

A modo de cierre Marisol englobó varios aspectos y finalmente concluyó: “Hay que lograr tener un sistema educativo más inclusivo donde la escuela como institución le dé respuestas a los niños, futuros adultos. Escuelas más inclusivas, situándose en la realidad escolar y particular de cada alumno, brindándole contenidos significativos y herramientas acordes a sus necesidades en un espacio tiempo que sea flexible, donde puedan interactuar y aprender del otro. Con nuevas prácticas donde formen a alumnos y docentes en la utilización de los recursos tecnológicos, la inserción laboral, el entretenimiento. Que forme sujetos capaces de transformar la realidad con las herramientas brindadas. Sujetos pensantes, capaces de cuestionar, proponer e innovar. Sujetos que se movilicen. Un sistema que garantice la continuidad de los estudiantes, incluyendo, generando espacios de aprendizajes significativos, tendiendo redes con otras instituciones y actores sociales.”

La educación es de vital importancia para la construcción de una sociedad, más aún en la situación que atraviesa Argentina, en plena pandemia. El rol docente, quizás deba tomarse una revancha, más que nunca está puesto bajo la lupa de la gente, como teniendo cuentas que saldar. Llueven críticas a montones, dictando una sentencia desafiante, pero sin tener en consideración la posición en la que estos se encuentran. El acompañamiento desde el hogar es fundamental en el desarrollo de los niños y más aún en la actualidad, contribuyendo y ayudando al docente. Es deber de la sociedad también facilitar la labor de cada uno de los maestros que día a día lidian con las dificultades que la pandemia presentó y aun así se esfuerzan por darles la mejor educación a los chicos y adultos que la necesitan. La educación hoy depende de todos, ayudemos a quienes nos formaron un día.

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