Aborto SI Aborto NO

Columna de opinión por Juan Cruz Recalde

Antes de leer esta nota quiero que sepan que no está dirigida a aquellos que esperan posturas en este tema como parámetro para saber de qué lado uno se encuentra en esta suerte de juego entre lo progresista y lo conservador como una especie de teoría de los dos demonios.

Si tenemos que encarar este tema, la raíz de todos los fundamentos de debate es la vida, encarando en primera instancia la cuestión urgente, donde la problemática en los sectores vulnerados recurre al aborto como última instancia y provocando tragedias al momento de recurrir en muchas de estas situaciones a un aborto clandestino. El Estado falla en este sentido, ya que no previene fehacientemente esta situación, principalmente no construye el pilar fundamental caído en nuestro país: la educación, nos prefieren ignorantes y urgentes, y obviamente ante la urgencia, todos prefieren la vida y aquí comienza el debate. ¿Donde comienza la vida? Aquí aparece la cuestión filosófica que se ve plasmada en la legislación internacional reglamentando esta que es a partir de la concepción, provocando aquí el núcleo del debate, y dejenme decirles que mi argumento respecto a que la mujer es quien decide sobre su cuerpo es válido si lo vemos desde este punto de vista: Contemplando el origen de la naturaleza, una semilla es semilla hasta que es plantada y nace de la tierra para ser lo que es: una planta. Y siendo que toda la naturaleza responde a la misma lógica, podemos decir que la vida comienza a partir del nacimiento y que antes feto y mujer son una misma persona, por lo tanto persiguiendo esta filosofía y bregando por las libertades individuales, la decisión sobre su cuerpo en este caso es de la mujer. En esta situación entonces aparece la vida en potencia, es decir la posibilidad de la vida y es ahí donde por esta cuestión el debate se traslada a la cantidad de semanas permitidas para realizarse un aborto, es decir a partir de la semana X, la posibilidad de que surja la vida es concreta. Como padre de una nena me veo obligado a pensar, a partir de esto, una cuestión elemental respecto de las responsabilidades, es decir, si al momento de nacer la criatura yo soy responsable (si es que la mujer decide tenerlo), ¿Por qué yo no soy responsable al momento de decidir si hay que someterse a un aborto o no? Y es ahí donde encuentro un vacío y me topo con esta frase:

La igualdad no es la nivelación de los desiguales, desaparecida la igualdad, aparecen los privilegios.

Entonces me someto a la reflexión nuevamente para rebatir mi argumento sobre el inicio de la vida y pienso, entonces ¿Dónde comienza la vida? Porque desde un punto de vista biológico si pensamos que la vida comienza en la concepción, ¿Por qué no pensar que un espermatozoide tiene vida? Entonces diferenciemos vida, de vida humana.

Pensemos que hay algo que es indudablemente irrefutable, sin espermatozoide no es posible nada, por lo tanto sobre la mujer y la reproducción de la especie los hombres tenemos una participación igual de importante, por lo que abortar es una decisión que implicaría si o si la participación pasiva del hombre.

Como mencionaba en el primer párrafo sostengo firmemente que el tema aborto no es más que un elemento creado por quienes digitan nuestro destino. Hay personas que tuvieron la posibilidad de leer a Malthus, como yo gracias a mis profesores de economía. Malthus teorizó y explicó matemáticamente sobre cómo crece la población y cómo los alimentos de una forma u otra escasearán en el mundo si o si, y a partir de esta teoría derivaron una serie de acciones para controlar el crecimiento de la población, por lo que tenemos que entender que no es casual la proliferación de la pornografía en la crisis del 70, entre tantas otras acciones.

Si podemos entender todo esto, el debate pasa por la moral y la amoralidad del tema, por un lado uno puede perseguir el curso de la naturaleza y por el otro tomar las riendas y el control de la misma. Pero tengamos bien en claro que sobre esta cuestión hay un dedo que digita nuestros temas al entrar en debate respecto a este tema y a muchos otros como lo es también el género.

Es importante abrirse en el debate a escuchar con tolerancia las distintas voces sobre un mismo tema, y al momento de debatir no tirarse los muertos apasionadamente, porque de esta forma le estamos haciendo el juego a quienes nos quieren divididos. Divide y reinarás la utilizaron los griegos, está en la biblia, la usaba Julio Cesar en Roma y el emperador Napoleón, sepa usted que también la están implementando ahora. Les aseguro que hay un plan detrás de todo esto y les suplico que antes de identificarse con el sufrimiento al que se ve sometido un género, busquen lo que es mejor para todos y no para uno solo, por que de esta forma el sufrimiento crece y la guerra siempre es peor que la pobreza.

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