Dos drogas y quimioterapia combinadas prolongan la sobrevida de pacientes con un tipo de cáncer de mama

Un estudio demostró que aplicar este el tratamiento después de la cirugía reduce en un 19% el riesgo de recurrencia de la enfermedad.

Según estadísticas oficiales, el cáncer de mama es el más común a nivel mundial. Se registran 1,67 millones de casos cada año y más de 21.500 en la Argentina.

Afortunadamente, la ciencia no detiene su paso en la búsqueda de tratamientos y una posible cura. Una nueva estrategia combina dos drogas y quimioterapia en pacientes con el tipo de cáncer de mama “HER2 positivo”. “Así se logra reducir “significativamente” el riesgo de recurrencia de la enfermedad y prolonga la sobrevida”, afirmaron especialistas.

“El cáncer de mama es una enfermedad heterogénea. Una de las clases de este cáncer, que representa el 15% de los diagnósticos, no expresa ‘receptores hormonales’ y es conocido como triple negativo”, explicó Valeria Cáceres, jefa del Departamento de Oncología Clínica del Instituto Ángel Roffo.

El nuevo tratamiento combinado

“Dependiendo del subtipo de cáncer de mama que presente la paciente, el tratamiento podrá ser con hormonoterapia, quimioterapia o combinación de quimioterapia con anticuerpos monoclonales”, puntualizó la médica. Además, la doctora Cáceres afirmó: “Para los casos de más riesgo, ofrecemos un novedoso tratamiento basado en quimioterapia más dos drogas, que se llaman trastuzumab y pertuzumab y disminuyen significativamente el riesgo de recaída”.

Esa combinación se utilizaba hasta el momento para reducir el tumor previo a la cirugía. Sin embargo, un estudio reciente demostró que continuar el tratamiento después de la cirugía reducía en un 19% el riesgo de recurrencia de la enfermedad.

“El nuevo tratamiento puede aplicarse tanto en mujeres con cáncer de mama precoz, es decir, detectado tempranamente, como en aquellas con un cuadro avanzado de la enfermedad. En esos casos, si bien ya no hay posibilidad de cura, sí se prolonga considerablemente la sobrevida”, destacó la especialista.

Para cerrar, Cáceres advirtió: “La detección temprana mediante ecografía y mamografía es clave, ya que si se diagnostica a una paciente con un tumor de menos de un centímetro y sin ganglios comprometidos en la axila, su chance de curación es mayor al 95%”.

Fuente: TN

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