Se viene el mundial de fútbol femenino en Francia

Los mundiales femeninos se juegan, al igual que los masculinos, cada cuatro años. Francia será el país anfitrión de esta octava copa y el primer partido será el 7 de junio, a las 16 (hora argentina) entre el local y Corea del Sur, en París. La final será el 7 de julio en Lyon.

La Selección Argentina es parte del Grupo D, junto a Japón, Escocia e Inglaterra. El debut albiceleste será el 10 de junio, en París, frente a Japón; luego se enfrentará a Inglaterra, el 14, en Le Havre; y cerrará la participación en la fase de grupos el 19 frente a Escocia, nuevamente en París. Luego de algunas idas y vueltas, finalmente se anunció que los partidos serán transmitidos por la TV Pública.

Son 24 las selecciones que se clasificaron para esta edición: Alemania, Argentina, Australia, Brasil, Camerún, Canadá, Chile, EEUU, Escocia, España, Francia, Inglaterra, Italia, Jamaica, Japón, Nigeria, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, República de Corea, China, Sudáfrica, Suecia y Tailandia.

Los partidos se jugarán en las ciudades francesas de Grenoble, Le Havre, Lyon, Montpellier, Niza, Paris, Reims, Rennes y Valenciennes.

Las rivales

Argentina logró esquivar el grupo del campeón del mundo, Estados Unidos, y del poderoso vecino, Brasil, pero el Grupo D también será un gran reto para el equipo dirigido por Carlos Borrello. La Selección Nacional deberá enfrentar a Inglaterra, Escocia y Japón, equipos que se encuentran en el puesto 5, 20 y 4 del ranking FIFA, respectivamente. Argentina, por su parte, ocupa el puesto 35.

Japón es una potencia mundial en fútbol femenino: participó de las ocho ediciones de los mundiales, fueron campeonas en 2011 y subcampeonas en Canadá 2015. En Japón el fútbol femenino es profesional.

Inglaterra jugará en Francia su quinto mundial. Hasta el momento, su mejor rendimiento ha sido el tercer puesto en Canadá 2015. El fútbol femenino británico, en su máxima categoría, la Women’s Super League, es totalmente profesional.

Escocia aparece, a priori, como el rival más accesible que tendrá enfrente Argentina, ya que es la primera vez que accede a una Copa del Mundo, aunque las escocesas llegan envalentonadas tras los partidos amistosos de la fecha FIFA de abril, donde empataron con Chile 1 a 1 y vencieron 1 a 0 a Brasil. El fútbol femenino en escocia no es profesional.

Celeste y blanca mundial

La Selección Argentina participará por tercera vez de una cita mundialista, luego de haber estado presente en Estados Unidos 2003 y China 2007. Aunque antes de que FIFA comenzara a organizar de manera oficial el torneo, la Selección ya había jugado el que hoy reconocemos como el primer mundial: México 1971.

Un largo camino a Francia

En septiembre de 2017, hace apenas dos años, las jugadoras de la Selección Argentina hacían pública una carta dirigida al entonces presidente de la Comisión de Fútbol Femenino de la AFA, Ricardo Pinela (renunció a su cargo en enero, luego de la denuncia de la santafesina Macarena Sánchez por la forma en la que había sido despedida de su club, UAI Urquiza). Fue otra santafesina, una que estuvo presente en los mundiales de 2003 y 2007, la que publicó en sus redes sociales la nota de reclamo

“¡La triste realidad del fútbol femenino!” escribía Belén Potassa, delantera de la selección nacida en Cañada Rosquín. El comunicado exponía una dramática realidad: el equipo nacional pasó dos años sin siquiera practicar (de 2015 a 2017); cuando retomaron, les pagaban 150 pesos en concepto de viáticos por entrenamiento –que tampoco se les abonaba en término-; las instalaciones no eran las adecuadas para una selección -y debían ceder el espacio cuando practicaba algún seleccionado masculino- y un destrato absoluto cuando todo el equipo debió dormir en el colectivo antes de enfrentar a Uruguay en ese país.

En 2018 la selección debía afrontar la Copa América en Chile con una preparación mínima, muy lejos de la requerida para una cita continental. Pero si algo caracteriza a este grupo de jugadoras son las ganas, el hambre de gloria, como se dice en la jerga futbolística.

Fueron estratégicas y aprovecharon el momento: al salir a jugar el partido frente a Colombia, el equipo completo -titulares y suplentes- posó para la tradicional foto haciendo un gesto que luego se viralizó por las redes y llegó a los grandes medios, esos que ni sabían que se estaba jugando la copa. «Queremos ser escuchadas en nuestro país. Que vean cómo jugamos al fútbol. Buena parte de la población no sabe que se está jugando este torneo”, dijo por esos días Florencia Bonsegundo, una referente del equipo.

Argentina salió tercera en ese torneo, con lo cual accedió a la posibilidad de jugar un repechaje frente a Panamá para definir qué equipo llegaría, finalmente, al Mundial de Francia.

La presión de las jugadoras visibilizando las condiciones en las que ya no querían jugar, sumado a un movimiento de mujeres en plena expansión que ayudó a amplificar los reclamos y consignas, llevaron a que ese primer partido del repechaje fuera otro hito en la historia del fútbol femenino local.

El 8 de noviembre de 2018 la Selección Argentina jugó ante Panamá en el estadio de Arsenal de Sarandí, en Buenos Aires. Más de 11 mil personas llenaron las tribunas para alentar. Fue una fiesta. Papelitos celestes y blancos, banderas, bombos y redoblantes, todo agitado por mujeres -en su mayoría- de todas las edades. El entusiasmo de afuera contagió a las 11 dentro de la cancha, y viceversa. Argentina ganó, goleó y gustó: fue 4 a 0 y medio pasaje en el bolsillo. La clasificación definitiva llegó una semana después en Panamá, cuando el empate 1 a 1 depositó al equipo nacional en Francia.

Fuente: Periódicas

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