Ya se comercializa la harina ecológica santafesina

Se presentó en las variedades 000 y 0000. Se trata de una harina producida en la provincia sin agroquímicos, de calidad y a precio accesible.

La “Harina Ecológica Santafesina” ya es realidad. Se trata de una harina producida en la provincia sin agroquímicos, de calidad y a precio accesible. Se presentó oficialmente el fin de semana en la ciudad de Rosario, donde ya se comercializa al público.

La molienda de trigo agroecológico a gran escala fue realizada gracias al Programa Provincial de Producción Sustentable de Alimentos en Periurbanos (PSAP) del Ministerio de la Producción.

Se cosecharon 300 toneladas de grano de las cuales se destinaron 50 a la producción de harina de trigo ecológica en el molino de la Cooperativa Agropecuaria de Armstrong, nucleada en la Federación de Cooperativas Federadas Limitada (Fecofe).

La harina, de excelente calidad, se presentó en las variedades 000 y 0000 y contiene altos níveles de gluten con elasticidad y humedad óptimas.

El producto posee la diferenciación “Ecológica”, a través de la marca provincial “De Mi Tierra Santa Fe”, que otorga el Ministerio de la Producción y permite garantizar que todo el proceso productivo fue supervisado en las etapas de cultivo, cosecha, ensilado, molienda y envasado.

Desde la secretaría de Desarrollo Territorial se trabaja en la promoción del producto en panificadoras para favorecer la cadena completa, tratando de generar cadenas cortas de comercialización.

Desde este sábado, tras su presentación oficial, la “Harina Ecológica Santafesina” se comercializa en bolsas de 50 y 25 kilos a panificadoras que realizarán distintas elaboraciones y también se la podrá adquirir en la Verdulería Agroecológica del Mercado del Patio, en Rosario.

El precio en Huerta De Mi Tierra (Local 31 del Mercado del Patio de Rosario) es de $30 el kilo de harina 000 y $40 el kilo de la 0000.

¿Cómo se realizó la producción ecológica?

En la campaña 2018, la producción se realizó con siete agricultores de las localidades de Chabás, Arteaga y Zavalla, quienes realizaron su primera experiencia en agricultura ecológica.

Para producir trigo sin el empleo de agroquímicos se comenzó eliminando de raíz la vegetación espontánea, con una innovadora maquinaria que no invierte el suelo y deja el 97% de la cobertura en superficie para luego sembrar el cultivo invernal.

El trigo fue implantado junto con trébol rojo. Se inoculó a la siembra con productos biológicos (hongos micorrizantes) y se realizaron aplicaciones de fertilización foliar y preventivos para fortalecer a la planta contra un ataque de hongos, con biopreparados (compost de lombriz enriquecido con microorganismos y biopreparado a base de Equisetumgiganteum L y Ortiga dioica/ urens).

Cuando el trigo se cosechó, el trébol pudo desarrollarse durante el verano y destinarse como forraje para animales. De esta forma, se incrementa el potencial que posee una asociación gramínea/leguminosa para mejorar la fertilidad de los suelos, tanto física como química.

Los rindes obtenidos estuvieron en la media de la producción convencional, con un costo productivo levemente inferior a éste pero con perspectivas de descenso una vez estabilizado y regenerado el sistema productivo.

La cosecha de 300 toneladas se vendió en parte al mercado convencional y también se destinó a la elaboración de harina, con el objetivo de agregar valor y generar un producto para ser consumido en la zona.

Molienda y precio diferencial

La molienda se llevó a cabo gracias a un acuerdo entre el gobierno de la provincia de Santa Fe, Fecofe y los agricultores, en un esquema comercial que recupera lo mejor del modelo cooperativista. En él, el productor primario, además del precio de venta en molino, recibe un extra si la harina se vende por encima de cierto precio.

De esta manera se evita que la etapa de comercialización sea autónoma a la de producción y agregado de valor.

Fuente: UNO Santa Fe

La Revista de Rincón

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