El Triunfo de la Libertad: La caída del Muro de Berlín

por Martin Rabazzi

El muro de Berlín se comenzó a fabricar en 1961, debido a que la población de la zona Este decidía emigrar al sector capitalista de Berlín. Desde 1949 a 1961, se estima que 3.5 millones de personas emigraron desde la RDA hacia Alemania del Oeste. Comenzó, primero con unos muros en lugares concretos, con grandes alambrados en otros, hasta que el éxodo fue tan abrumador que dichos controles sirvieron lo que sirve un espigón para detener todo el cauce del Río Paraná. Fue así que dichos controles se convirtieron en un inexorable muro sólido de concreto que rodeara todo el sector capitalista de Berlín. Completaban el paisaje puestos de guardias dispuestos a disparar a cualquiera que intentase sortearlo, perros, y luces que iluminaban todo ese sector en la noche de Berlin.  Por supuesto que esto no fue suficiente para detener la sangría poblacional, en efecto, tal como sucede con los cubanos que escapan de la tiranía cubana en frágiles balsas por mares infestados de tiburones, cuando la voluntad y el ingenio humano se ponen en marcha la creatividad aparece, y en el caso del muro de Berlín se han realizado proezas dignas de ser recordadas, tales como la construcción de túneles, buceando el río contiguo o increíblemente, a través del uso de globos aeróstaticos. En efecto, más de 100.000 ciudadanos de la RDA intentaron cruzar el muro, en toda su existencia, desde 1961 hasta 1989. Lo lograron poco  más de 5000.    200 personas fueron asesinadas en el intento.

La razón era muy sencilla: el Berlín capitalista de la República Federal Alemana era mucho más promisorio que la vida en el estado satélite de la República Democrática Alemana. Esto es así, ya que con la implementación del programa económico de Ludwig Erhard, fuertemente influenciado por el ordoliberalismo de la Escuela de Friburgo, se dio lugar al milagro alemán, convirtiendo la economía de Alemania del Oeste en una de las más sólidas del mundo. Esto lo logró con una drástica política monetaria – ¡eliminó el 92% de la base monetaria!- , y con la eliminación de precios máximos y la cartilla de racionamientos. Estas medidas, lejos de producir los inconvenientes que no sólo los soviéticos presagiaban, sino los mismos norteamericanos que mantenían el poder militar en Alemania, estabilizaron la economía, y la hicieron fuertemente productiva, recuperando a Alemania de las cenizas y creando las bases de una potencia económica mundial.

El muro de Berlin fue una construcción realmente imponente, sin embargo, no dejó de tener su fin. Luego de 28 años, en la noche del 9 al 10 de Noviembre de 1989 el muro fue derribado, con una fuerte reacción popular espontánea que siguió al anuncio del portavoz de la Cancillería de la RDA el 9 de Noviembre sobre la eliminación de los visados para pasar al lado occidental. Los guardianes de la frontera, al verse abrumados por la reacción popular y no obtener orden alguna de sus superiores, permitieron a la población continuar con su “revolución”.

Causas de la caída del muro de Berlín

La caída del muro de Berlín, fue el resultado de la imposibilidad del socialismo, de un sistema que impide la planificación económica, que destruyó los precios y produjo una escasez progresiva de alimentos y productos necesarios. Sin embargo, hubo otros factores que coadyuvaron a que sucediera lo ya inevitable, tales como

  • El reformismo ya había comenzado con Deng Xiaoping: Impulsó la liberalización de China, creando 17 zonas ecónomicas especiales donde a pesar de que gobernaba el partido comunista chino … regía el libre comercio. Según una frase que el empleó, no importa el color del gato, con tal de que cace ratones.
  • El ascenso de Mikhail Gorbachev a la Secretaria General del Comité Central del Partido Comunista.
  • Movimientos democráticos aperturistas en Hungría y Checoslovaquia.
  • La intervención del Papa Juan Pablo II en el surgimiento del nacionalismo católico polaco.
  • Derrota bélica soviética en Afganistán.

Consecuencias:

La reunificación de Alemania, la cual no era algo buscado por unanimidad ( ej. Margaret Thatcher no estaba a favor) Alrededor de un 70% de los alemanes, tanto del Este como del Oeste, buscaban la unificación. A los efectos de evitar que Alemania vuelva a caer en un experimento político que repita su historia, la tarea de George H. W. Bush fue necesaria, para integrar a la OTAN a Alemania. A pesar de la negativa inicial de Gorbachev, el mandatario americano logró convencerlo de dicha visión. En efecto, para Bush padre, Alemania bajo una institución occidental como la OTAN era la única manera de garantizar que este país tenga un comportamiento impredecible. En efecto, Angela Merkel recordó en la Cumbre del G20 del año pasado en Buenos Aires, a George H. W. Bush, con motivo de su fallecimiento, diciendo que gracias a él, ella estaba en ese lugar.

Básicamente, el monopolio soviético había sido puesto en duda, más que nunca desde la caída del muro de Berlin. Esto ayudó a culminar la famosa Perestroika, en la cual la Unión Soviética termina fragmentándose, poniendo fin a tantos años de guerra fría. En el plano internacional, Cuba queda aislado como país comunista.

El Este de Alemania se integró en todos los aspectos al Oeste de Alemania. Sin embargo, persisten diferencias producto de la situación en desventaja inicial, el retroceso económico comunista de la ex región soviética, tales como menor PBI per capita, mayor desempleo, diferencias que si bien hay menguado drásticamente, persisten hasta el día de hoy.

 

Similitudes del muro de Berlin

Frontera Corea del Norte- Corea del Sur.

Frontera marítima Cuba- USA.

Propuesta para reducir la inequidad ( Thomas Piketty) World Global Tax para prevenir inmigración.

CONCLUSIONES

Con la caída del muro de Berlín, nos quedan varias reflexiones si se quiere aprender de la historia. Empezando por el hecho de que un sistema totalmente inviable como es el comunismo sólo es sostenible reteniendo personas, bienes y capitales. El capitalismo por el contrario, no busca retener , sino todo lo contrario: atraer.  El capitalismo, entiende mucho mejor la naturaleza humana, la deja que se exprese en todo su potencial mediante la búsqueda de su propia felicidad, y que además, es el motor de la sociedad misma. La búsqueda del progreso, se realiza en el mercado, ofreciendo bienes y servicios y  ayudando a mejorar la calidad de vida de la población. En cambio el comunismo, está condenado al fracaso, puesto que conlleva un sistema de explotación del hombre por el hombre. Marx insistía tanto en la creación de un “hombre nuevo” puesto que él era consciente de que la naturaleza del ser humano requiere de la libertad para desarrollarse, por lo cual, pergeñó un sistema ideológico que no cierra sin represión o con  construcciones como la del muro, y que además, está destinado al fracaso; puesto que al destruir el sistema de precios, destruyen el sistema de cálculo económico, y las valiosas señales que los precios le otorgan a la economía para que espontáneamente sepa hasta donde dirigir sus recursos.

Otra conclusión que se puede sacar es que, el problema de la desigualdad por sí misma, no es un problema. En efecto, las migraciones iban desde una sociedad fuertemente igualitaria a una sociedad con notorias desigualdades como la alemana del Oeste. Es que la desigualdad en sí misma no es el problema, sino la falta de oportunidades de desarrollo. La desigualdad es natural en el ser humano, y cuando esta se da producto del libre juego de la oferta y la demanda, no hay nada que temer. Si es preocupante en cambio, cuando la desigualdad es producto de un sistema de capitalismo crónico o prebendario que favorece a unos pocos amigos del poder.

Para finalizar, está claro que nada trae tanta prosperidad económica como el libre mercado. Así lo demuestran los datos económicos de la RFA durante la guerra fría. Decía Karl Popper, cuando el profesor Carlos Rodriguez Braun le preguntara que le parecía que la libertad fuera tan buena para la prosperidad económica, que era una feliz coincidencia. Pues bien, el muro de Berlin permitió ver esta cuestión con mucha claridad. Sin embargo, supongamos que no hubiera sido así, que la RFA hubiera sido pobre y la RDA, rica, pero oprimida. Aún así, deberíamos buscar la libertad, puesto que la superioridad del liberalismo, no pasa meramente por la libertad económica, sino que pasa por ser un sistema de normas de convivencia que parte de la premisa que todas las personas son sujetos éticos con igualdad de derechos.

Por ende, la superioridad del liberalismo es moral.

Mio Sabores - San Jerónimo 3170 - 3425165751

www.datagenconsultora.com.ar

Noticias relacionadas