A partir de una denuncia al Sistema de Atención Ciudadana, personal municipal intervino en un local de barrio San Lorenzo, donde se procedió a la clausura del lugar y al decomiso de la mercadería no apta para el consumo humano.
La Municipalidad realizó una inspección en una despensa ubicada en barrio San Lorenzo, en la que se encontraron condiciones higiénico sanitarias inadecuadas para la comercialización de alimentos. El procedimiento realizado en la mañana de este martes se originó a partir de una denuncia vinculada a este comercio, lo que derivó en la movilización de agentes municipales pertenecientes a las direcciones de Control y de Seguridad Alimentaria para verificar el estado del local y las condiciones de elaboración de los productos.
Durante la intervención, los inspectores constataron que el comercio funcionaba en condiciones higiénico sanitarias inadecuadas para la comercialización de alimentos, representando un riesgo importante para la salud pública.

Como resultado de las graves irregularidades detectadas, el municipio procedió a la clausura preventiva del establecimiento. Además, las autoridades dispusieron el decomiso de 640 kilogramos de mercadería que no se encontraba apta para el consumo humano. Los alimentos incautados fueron trasladados y destruidos en el relleno sanitario siguiendo los protocolos correspondientes.
Con estas acciones, la gestión local reafirma su compromiso con el control del espacio público y la protección de la salud de los vecinos y vecinas de la ciudad.
