Buscan familias jóvenes para repoblar el interior de Santa Fe

Son cinco las localidades que fueron escogidas para que se radiquen en el interior de la provincia mediante una migración planificada promovida por una ONG

Desde hace muchos años que los pueblos del interior de nuestra provincia sufren de la migración de los jóvenes a las grandes ciudades. Hoy, cuando la cuarentena a la que obligó la pandemia de coronavirus revalorizó el aire libre y el delito, la seguridad, se abre una esperanza para que esas localidades recuperen su población y se reactive su economía.

En este plan, cinco localidades de la Provincia de Santa Fe propusieron seducir nuevos residentes. Se trata de Cafferata, Carmen, Labordeboy, Maggiolo y San Eduardo que, de la mano de una ONG que promueve la migración planificada al interior iniciaron el proceso de repoblación y esperan que unas 100 familias se instalen antes de fin de año.

 

En 2019, a través del programa Bienvenidos a mI Pueblo, se llevó adelante una prueba piloto en Colonia Belgrano, ubicada 4 kilómetros al norte de Rosario, que culminó con la instalación de 15 familias en la localidad, en el marco de una cooperación entre el sector público y privado construyeron 20 viviendas disponibles con créditos blandos.

Esa primera experiencia aumentó la población de la comuna un 10% e inauguró 23 nuevos negocios, lo que aumentó el empleo y dinamizó la economía local. Este jueves, la ONG, junto al Centro Regional para el Desarrollo del Sur de Santa Fe, firmó un acuerdo de cooperación con las cinco comunas santafesinas para continuar con el proyecto.

A partir de un total de 50 que se anotaron en el programa. Solo cinco localidades fueron las que se sumaron al proyecto, lo cual generó un gran interés entre los pobladores de los pueblos que conformaron comisiones de apoyo, con más de 20 vecinos por grupo, para canalizar tres puntos claves: la bienvenida, el trabajo y la vivienda.

El próximo paso es realizar un estudio de mercado y mapeo para conocer las oportunidades laborales de cada población. Todavía falta conocer los perfiles profesionales que se necesitan, aunque, en general, se necesitan trabajadores que puedan ocuparse de reparaciones y construcciones, también emprendedores y asistentes en informática.

Los cinco pueblos, además de la tranquilidad típica de las localidades ubicadas en zonas rurales de Santa Fe, cuentan con una infraestructura educativa y de salud, también con buena conectividad a internet, esto hace que aquellos trabajadores que desarrollen su actividad a distancia puedan encontrar en ellos un lugar ideal para desarrollarse.

La iniciativa busca que la radicación de nuevos habitantes en los pueblos escogidos se sustente básicamente en el beneficio mutuo. Por un lado para los migrantes, que ganan en tranquilidad y calidad de vida, y también para la localidad, ya que que nuevos habitantes y negocios permiten un desarrollo económico y un mayor consumo.

“Queremos que vengan muchos jóvenes, que se establezcan acá y que generen arraigo. También que vengan familias con chicos, que son los que llenan las escuelas y las plazas. Todo eso trae una revitalización que neutraliza el declive de estos pueblos”, dijo a La Nación Cintia Jaime, directora de la fundación Es Vicis, promotora de la iniciativa.

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