Advertencia de UTA: una medida gremial podría afectar el funcionamiento de varias líneas de colectivos en Santa Fe

El sindicato de choferes declaró el estado de alerta luego del despido de un trabajador de la empresa ERSA. Advierten que, si no se llega a un acuerdo para su reincorporación, este jueves podrían registrarse demoras e interrupciones en el servicio.

Una situación de conflicto laboral entre el gremio de los choferes y la empresa de transporte ERSA podría generar complicaciones en el servicio de colectivos urbanos en la ciudad de Santa Fe durante este jueves. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) declaró el estado de alerta luego de que se conociera el despido de un trabajador, al que consideran injustificado. Si el conflicto no encuentra una resolución durante las primeras horas del día, desde el sindicato adelantaron que podrían implementarse medidas gremiales que afecten la normal circulación de varias líneas.

El foco de la disputa se encuentra en el despido de un chofer que prestaba funciones en una de las líneas urbanas que opera la firma ERSA en la capital provincial. Desde la representación local de la UTA afirmaron que se trata de un cese “sin causa”, y por lo tanto reclaman su reincorporación inmediata. Las líneas de colectivos que podrían verse afectadas por la protesta gremial son las que están bajo la órbita de la empresa en Santa Fe: líneas 1, 2, 3, 9 y 15.

“Tenemos un problema con la empresa ERSA, en el cual estamos en estado de alerta por el despido de un compañero. Desde la parte gremial estamos pidiendo la reincorporación del trabajador despedido”, explicó Sebastián Alen, referente de la UTA en Santa Fe. El dirigente fue enfático en señalar que el sindicato considera arbitraria la decisión de la empresa, y que se están realizando gestiones para revertirla.

En caso de que no haya una respuesta satisfactoria durante la mañana del jueves, a partir del mediodía podrían comenzar acciones gremiales. Según detalló Alen, se trataría de asambleas en los diferentes puntos de salida de cada línea, lo que afectaría directamente la frecuencia y el funcionamiento del servicio de transporte urbano. La modalidad de las asambleas implica que los choferes interrumpen momentáneamente sus actividades para deliberar en el marco de la protesta, lo cual podría traducirse en demoras, reprogramaciones o incluso interrupciones temporales del recorrido habitual de los colectivos.

Desde la UTA remarcan que no se trata aún de una medida de fuerza formal como un paro, sino de una instancia de alerta y negociación. Sin embargo, dejaron en claro que el tiempo para lograr un entendimiento es limitado, y que si no se llega a una resolución que contemple el pedido de reincorporación, las acciones gremiales serán inminentes.

“Estamos esperando una respuesta positiva. Si no la hay, lamentablemente nos veremos obligados a actuar”, advirtieron desde el sindicato. La situación genera preocupación tanto entre los trabajadores como entre los usuarios habituales del transporte público, que podrían enfrentar complicaciones en sus desplazamientos durante la jornada del jueves.

Por el momento, desde la empresa ERSA no se difundió una postura oficial sobre el conflicto ni se informó públicamente acerca de los motivos del despido del trabajador.

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