¿Cómo entender la inflación argentina?

El país cerrará 2022 con 100% de inflación anual, bien alto en el ranking mundial de este rubro. Por Ignacio Trucco.

La República Argentina cerrará este año con un 100% de inflación anual, lo cual la sitúa entre los países con más alta inflación del mundo. Esto nos lleva a una pregunta más o menos obvia: ¿Qué pasa con la inflación, en Argentina, que no pasa en otros lugares?

Para responder a estas preguntas es preciso hacer algunas distinciones. En particular, ver cuáles son los mecanismos que generan esta inflación y ver así qué medidas se pueden diseñar.

Se pueden diseñar políticas que permitan evitar su desarrollo o su existencia. Pero antes de entrar en el mundo de las definiciones políticas, vayamos al mundo de las definiciones conceptuales y la elucidación de los mecanismos. Elucidación de los mecanismos que ponen en marcha este fenómeno tan particular. Cuando uno va al supermercado y observa la inflación mensual del cinco, seis o 7%, ve un fenómeno único como la fiebre ante una infección, o un virus que tiene alguien en el cuerpo.

“¿Qué pasa con la inflación, en Argentina, que no pasa en otros lugares?”

Pero en realidad ese fenómeno único puede tener varias razones. Razones que nos permiten incluso hablar de distintas inflaciones. Una primera inflación en Argentina, muy característica de nuestro país, es lo que podríamos llamar la inflación distributiva. Es la que se genera una vez que se restablecen los mecanismos de negociación colectiva, baja el desempleo y todo el sistema institucional de relación entre el capital y el trabajo se pone en marcha para establecer una dinámica de precios al alza.

Cuando se aumentan los precios y aumentan los salarios, aumentan los salarios y aumentan los precios. Es una espiral sobre la cual se montan después otros precios importantes de la economía, como pueden ser los alquileres, los servicios, etc. Y nos genera una inflación interanual promedio, si no se agrega otra causa adicional en torno al 15, 20, o máximo 25%. Eso sería lo que contribuye a la inflación distributiva.

Pero, en Argentina, hay otros fenómenos importantes que generan inflación. El segundo tipo, la inflación cambiaria. Es la que se produce fundamentalmente por la devaluación de nuestra moneda, sobre todo cuando tenemos falta de dólares, que son devaluaciones relativamente lentas o moderadas, pero que superan el ritmo de la inflación.

Tenemos también devaluaciones más bruscas, más importantes, que son las que suelen venir con las crisis de deuda, como la que ocurrió después de la crisis de deuda a la que nos llevó el gobierno Mauricio Macri en 2017,  y que explotó entre 2018 y 2019.

Con estas mega devaluaciones, la inflación salta y pasa del 25 al 50 ó 60%. Y a eso hay que agregarle un último elemento de inflación, que es el de los precios internacionales de los productos que nosotros exportamos, particularmente cuando hay un aumento de los precios internacionales en términos relativos de los alimentos. Como nosotros somos productores, exportadores de alimentos, eso lleva la inflación del 50 hasta el 7 o incluso hasta el 100%, como tenemos hoy en día.

Es decir,  la inflación tiene un mecanismo de base, que son las formas de indexación propia de la institucionalidad argentina, de la relación entre capital y trabajo, y la puja que los distintos sectores hacen por el producto social.

Si a esto le agregamos las distintas inflaciones, sea vía el mercado de divisas, o vía los precios internacionales, completan el cuadro de una inflación extraordinariamente alta para un país como Argentina.

 

 

 * Ignacio Trucco es doctor en Economía, docente e investigador en el CONICET, UNL y UNER.

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