“Mi profesión, mi lucha”

julieta Molina (Abogada con perspectiva de género y disidencias), en la Provincia de Santa Fe

En este camino de lucha por la igualdad nos vamos encontrando con mujeres empoderadas que hacen de su profesión su lucha y la lucha de todas. Una de las palabras mas nombradas de las mujeres y las disidencias en el mundo laboral es “el reconocimiento”, ya que no se nos reconoce aun como trabajadoras en su totalidad y llega a parecer que hacemos un hobby y no un trabajo, cuando en realidad nos formamos en cada trabajo que deseamos realizar y tenemos las mismas herramientas pero no estamos en equidad, estamos mayormente “precarizadas”.

Son miles y miles de mujeres en esta situación, pero también hay un gran porcentaje de esas mujeres y disidencias que logran llegar donde desean y hacen de su profesión como un puente para que otras también lleguen, una de las mujeres que esta construyendo ese puente mientras sostiene a otras para que no caigan es julieta Molina que nos cuenta su historia.

Julieta Molina

¿Quién es Julieta Molina?

Soy abogada y feminista, especializada en género, tengo 28 años, nací y vivo en ciudad de Santa Fe, juego al hockey desde niña, en la actualidad lo practico en hockey solidario, me gusta mucho escribir, escuchar música, pintar, leer y mirar series. Estuve aprendiendo francés, soy amante de los animales, tengo dos gatos.

¿Cuándo decidiste ser abogada y con perspectivas de género?, ¿Por qué?

Estudié y me recibí en la Universidad Nacional del Litoral, decidí esta profesión porque tengo pasión por la justicia, y quería tener las herramientas para alcanzarla. A su vez, me crié en una familia de mujeres empoderadas, que lucharon para poder trabajar y criar a sus hijas, a pesar del machismo imperante en la sociedad, por lo que mi vocación por lograr más y mejores derechos hacia las mujeres fue natural. Es por eso que mientras cursaba mi carrera, además de siempre trabajar. Comencé a formarme en género, con cursos, talleres, charlas, libros y también aprendiendo de otras mujeres que marcaron mi camino y el de muchas.

¿Como fue tu recorrido dentro de este ámbito?, con que obstáculos te encontraste?

Me encontré con los obstáculos que nos encontramos todas las mujeres cuando estudiamos, trabajamos o participamos en política, que tienen que ver con la realidad del mundo en el que vivimos, en donde las mujeres somos minorizadas por nuestro género, y dónde el poder imperante se encuentra en manos de varones y donde el machismo abunda. Es difícil llegar a los lugares de decisión, existe un techo de cristal, y ni hablar de que tenemos salarios más bajos por más capacitación y mayores responsabilidades.

Fui consejera directiva por dos años, donde modificamos el plan de estudios y el régimen de enseñanza, incluyendo la perspectiva de género en el plan, en las bibliografías, y diferentes medidas en las cuales se contemplaron las situaciones de violencia de género. Esto pudo darse, gracias a la lucha feminista, cada vez somos más y eso me llena de orgullo, porque una vez que podes detectar las injusticias, una vez que las ves, nunca más pasan desapercibidas, se transforman en dolor y angustia, discusiones eternas, que te traten de loca o exagerada y muchísimos sentimientos que sólo las mujeres podemos explicar, y que no sea en soledad, que podamos compartir esta lucha con compañeras en todos los ámbitos, la hace mucho menos hostil.

Trabajando en la secretaria de Estado de Igualdad y Género de la Provincia de Santa Fe ¿Sentiste que tu trabajo fue valorado?

Creo que mis compañeras valoraban mucho el trabajo que hacía en la Secretaría, también los municipios y comunas a quienes asesoré en diferentes ocasiones. Creo también que la falta de valorización viene de los estratos más altos de la política, donde se justifica la precarización y se protege ese techo de cristal, donde a veces se limpia, o se levanta, pero aún no logramos romperlo definitivamente. Aún así, me fui decepcionada y angustiada, porque creí y pretendí que en la secretaría del Estado que tiene por objeto defendernos/cuidarnos/generar medidas para eliminar esas desigualdades, no precaricen a una mujer.

¿Crees que tu paso por ese espacio laboral es parte de lo que pasan otras mujeres en cualquier ámbito en el cual no se las reconoce como trabajadoras y se ve a simple vista en el salario?

Si, totalmente. Las mujeres vivimos en un mundo donde cobramos mucho menos que los hombres, y donde además se nos exige hacernos cargo de un montón de otras labores que no son reconocidos en el ámbito laboral. Las mujeres tenemos que ser responsables, dedicadas, ordenadas, prolijas, y decorosas, en general nos exigen muchísimo más de esas cualidades que a los hombres.

Tenemos salarios más bajos y obstáculos fuertes para que no podamos jerarquizarnos. Somos las más precarizadas en el mercado laboral.

¿Dónde trabajas ahora?, ¿Sentís que ahora si estas como deseabas estar?

En este momento me encuentro trabajando como abogada particular, aunque claramente el ejercicio de la profesión, lleva años hasta lograr insertarse, y yo me recibí hace apenas dos años. También me encuentro haciendo el Doctorado en Cs. Sociales de la UNER, y preparo mi tesis sobre género. Me gusta de lo que trabajo, hago de mi profesión mi lucha, al mismo tiempo quiero seguir creciendo, por lo que estoy en busca de nuevas oportunidades.

¿Qué tipo de casos te llegan más?, ¿Por qué?

Lo que más me llega es violencia de género, de todo tipo y modalidades, muchas se dan en el ámbito laboral, es impresionante lo que vivimos las mujeres en el trabajo, hostigamientos psicológicos, acoso sexual, violencia simbólica, entre otras. A la vez, me llegan muchas demandas para que los padres cumplan con la obligación de alimentos de sus hijos y otras situaciones de violencia de género, físicas y sexuales.

Creo que tiene que ver con como estamos las mujeres en la actualidad, si bien hemos conquistado muchos derechos, aún falta que se hagan efectivos en la práctica. Somos quienes cuidamos, criamos y alimentamos a los hijos. Al mismo tiempo seguimos sufriendo muchas opresiones a nuestras libertades, los hombres nos quieren poseer. Necesitamos más educación para que podamos entender que somos iguales y merecemos vivir dignamente.

¿Crees que alcanzan todo lo que se propone como medida de prevención ante casos de violencia de géneros?, ¿Por qué?

Creo que la prevención en violencia de género es sumamente necesaria. Hay que prevenir desde la Educación Sexual Integral, necesitamos esa ley en nuestra provincia, porque, aunque mucha gente cree que eso puede ser perjudicial para sus hijos, es la forma en que podemos evitar abusos sexuales, violencia de género y hasta su expresión más extrema “los femicidios”. Igualmente, no tenemos que quedarnos solamente en eso, hay mucho que trabajar desde el derecho, la justicia y las políticas públicas, necesitamos que el derecho recepte más la inequidad existente en la vida real, que la justicia cuando le llega una denuncia de violencia de género la tome con seriedad y siga ese caso, porque muchos terminan en femicidios, y una vez que se llega a esos delitos, es una mujer más que perdemos. Necesitamos políticas públicas que nos cuiden y respalden si vivimos alguna situación de estas.

¿Por qué crees que las mujeres buscan otra mujer para que las asesore y no un varón?

Es una cuestión de empatía, una mujer sabe lo que la otra vive desde chica, y podemos ponernos en ese lugar, porque nadie nos lo contó, lo vivimos. Hay muchas mujeres a las cuales aún no les hemos llegado con el feminismo, por lo que hay que buscar profesionales que tengan perspectiva de género y estén comprometidas con la causa, porque no nos tiene que dar lo mismo.

¿Que mensaje no puede faltar de Julieta Molina en este contexto de lucha permanente por el reconocimiento y el doloroso contexto que atravesamos las mujeres ante esta pandemia machista.

Es muy difícil todos los días lidiar con el machismo que vivimos en los ámbitos que atravesamos “familia, amigues, trabajo” y discutir siempre por estos temas, buscando que se nos respeten nuestros derechos, y después prendes la televisión, la radio o ves en internet que siguen violentando y asesinando a mujeres, niñas y adolescentes y el Estado le sigue dando un lugar secundario. Me gustaría decirle a todas que lo que hacemos no es en vano, mantengámonos juntas y organizadas es como podemos lograr cambios históricos, como ya venimos haciendo.
Nos abrazo, no bajemos los brazos, que nos tenemos!

La pluralidad de voces de mujeres y disidencias es muy importante para seguir visibilizando la lucha de cada una de ellas en el ambito que sea, porque no escucharlas seria obviar la realidad tan desigual en la que aun vivimos, celebramos que se haya aprobado por decreto el cupo laboral trans a nivel Nacional en la Argentina pero aun falta para equilibrar la balanza en este mundo desigual.

Si queres conocer más sobre el trabajo que realiza “julieta Molina” ingresa a:

https://www.instagram.com/abogadademujeres/

o contactala al 3424400001

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